El Reino de Bélgica es un país ubicado en el occidente de Europa en, en la costa del Mar del Norte. Se caracteriza por su fuerte división cultural. Está compuesto por la región flamenca de habla holandesa en el norte y la región valona de habla francesa en el sur. Esa división no solo se expresa a nivel político y administrativo sino que da lugar a una gran diversidad cultural. Así no exista una cocina belga, más bien una flamenca y una valona, Bélgica está reconocido en todo el mundo por sus delicias como los gofres, las pralines y la cerveza. Además, es el lugar de nacimineto de las papas fritas famosas y comidas en todo el mundo.
La historia de Bélgica está ligada estrechamente a sus países vecinos. No se volvió país independiente hasta el año 1830. Después de la independencia inició su auge económico con la revolución industrial. Gracias a su industria del carbón y del acero principalmente ubicada en Valonia durante el siglo XIX llegó a ser la segunda potencia industrial en el mundo después Inglatierra. En esta época nació el sistema ferroviario belga, uno de los más densos del mundo, del cual hoy en día no solo aprovechan los belgas, sino también millones de turistas extranjeros que visitan el país cada año.
Bélgica cuenta con una población total de 11,3 millones habitantes. Existen tres lenguas oficiales: el holandés, el francés y el alemán. La capital es Bruselas en la cual muchas instituciones internacionales como por ejemplo de la Union Europea y la OTAN tienen su sede.







