Hospedaje con familia anfitriona voluntaria. El estudiante asiste a clases como estudiante regular, en un colegio de la comunidad en el país destino.
“Cuando llegué a Austria iba llena de expectativas e ilusiones, pero jamás esperé que ese pequeño país tuviera tanto para ofrecer. En el momento en que me asignaron Viena como ciudad para mi intercambio no lo podía creer. Fue un sueño hecho realidad. Con sus teatros y museos la cultura camina de la mano con cada transeúnte, pero sobre todo me encontré con personas maravillosas que me apoyaron en cada momento y me ayudaron a integrarme en esa organizada sociedad, amante del respeto, la puntualidad y el orden” Natalia Bueno.
AFS Austria: www.afs.at
La cultura
Austria es un país pequeño que comparte algunas cosas de su inmenso vecino Alemania. Hablan el mismo idioma, tienen una historia común, pero son un poco diferentes y no les gusta que los confundan con ellos. En austria convive gente de diversas naciones.
La familia
El típico austríaco es una persona sincera, pero prudente en el trato con desconocidos. Es cortés y espera que los demás también sean así. Acostumbra saludar con un apretón de manos. En regiones rurales es usual que se saluden en la calle, incluso aunque no se conozcan. Las expresiones ‘bitte’ (por favor o de nada) y ‘danke’ (gracias) son muy importantes. La puntualidad, el orden y la precisión son valiosos y se aprecia la gente sociable, cálida y temperamental. Los austriacos trabajan mucho para satisfacer sus necesidades fundamentales y también para crear un espacio vital que se adecue a sus ideales. Invierten tiempo en hacer de su hogar un espacio confortable y agradable.
La cocina
La comida tradicional es abundante y diversa. Su plato más conocido es el escalope vienés o wiener schnitzel, pero también el tafelspitz, carne de vaca cocida con guarnición y el scweinsbraten o codillo asado. La pastelería austriaca se caracteriza por su exquisitez y el postre más famoso es el strudel, pastel de frutas, pasas y canela.
